13 marzo 2011

Hasta la cocina. Tazro Niscino


Ahora sí que lo he visto todo. Tazro Niscino es el culpable de dejarme estatuado y de hacerme esbozar una sonrisa detrás de otra. Él se mete hasta la cocina. Cuando esto ocurre con algún artista... ya sabéis que para mi se convierte en un as, y mucho más si eso lo hace mediante la alteración o transformación de lo que ocurre en nuestro espacio urbano.


Son como chistes visuales muy simpáticos que van apareciendo uno detrás de otro, pero que cuando vas a buscar el recuadro de la viñeta, te das cuenta de que es pura realidad llevada a cabo. Ahí es cuando la sonrisa esbozada se diluye y entonces aparece tu mano derecha acercándose a tu boca como para que el asombro no se escape del todo y nadie te vea dudar de la realidad.


Y tras unos segundos de rápida meditación te dices a ti mismo... "¿y por qué no?". Esa es la magia de todo esto. Esos segundos en que una imagen ha sido capaz de alterar la realidad de tus propios valores como ciudadano de a pie común.


Pero es una magia efímera, por eso tiene un gran valor. De repente te extrañas a ti mismo de haberte preguntado aquel... "¿y por qué no?", y pasas a pensar... "Cómo está la gente de zumbada...".


Pero... ¡¡señor@s!! Menos mal que hay gente a la que se le ocurre darle la vuelta a una farola de seis brazos, doce metros de altura y tres de diámetro para colgarla de una grúa frente a un edificio consistorial de vete tú a saber qué ciudad... porque si no... yo me moriría. De verdad, así entre nosotros.




Esta semana el recuerdo elegido ha sido el de Una de ellas... Emily Warren, porque la semana pasada fue el Día de la mujer trabajadora y esta historia siempre la recordaré.

3 certezas:

marieta dijo...

¡Me encantan! :)

Brto dijo...

me encanta la ultima imagen

FranBlanco dijo...

Gracias a ambos both por encantaros con el japonesito! Y sobre todo por contármelo salaos! ;)